2.1.25

Año Nuevo

Cuando dieron las 12,
me doy cuenta ahora,
no pedí ningún deseo.
No hizo falta.

Mi deseo estaba cumplido,
y brindaba conmigo,
mirándome a los ojos,
sonriendo.

23.3.24

La no correspondencia

Si supieras que sí.
Que sí te pienso.
Que sí te lloro,
cuando volvés a mi memoria.
Que el recuerdo
de lo que fuimos
quema
como una brasa
en el medio del pecho,
como una aguja
en mi sien,
como el último beso
que no te di.

Mis camisas ya eran tuyas.
Hacé con ellas
lo que sientas necesario.

Mis mensajes al despertar,
todavía los escribo.
Pero ya no toco el botón verde.

Y el amor.
¿Que dónde lo puse?
Lo tengo acá.
Acá en el pecho.
Crece como una versión
retorcida, oscura, enferma
de lo que fue.
Se asemeja más a un tumor,
un cáncer que me toma
por completo,
y de a poco
me consume,
me mata.
        Me corrijo.
No me mata.
No me permite morir.
Me quiere vivo, consciente.
Agonizando.
Muerto en vida.

La palma de mi mano
todavía siente tu pecho.
Siempre va a haber un nosotros
que recordar.
El que ya no existe
es el que pudimos ser.


(En respuesta a tu carta, recibida el miércoles 20)

Rayo

El mito dice
que un rayo
no cae dos veces
en el mismo lugar.

Y sin embargo,
¿por qué se siente así,
como si miles de voltios
me fulminaran desde el cielo,
cada vez que volvés?

Canon

Lo intento.
Trato de ocupar mi mente
en cualquier cosa
que no tenga que ver con vos.

Me dedico a mi música,
a colaborar en proyectos
de gente que amo,
a trabajar,
a alimentarme bien,
a tratar de llegar a fin de mes.

Lo intento.
Trato de ocupar mi mente
en cualquier cosa
que no tenga que ver con vos.
¿Pero cómo podría?
Si todo,
absolutamente todo,
y para siempre,
tiene tu marca,
tu huella,
tu nombre.

20.1.24

Maldigo a la Poesía

Maldigo a todos los poetas.
Acábese de una vez la poesia.
Porque la última vez
que pisé esta terminal,
llorabamos de bronca
por tener que separarnos
Llorabamos de angustia
por alejarme y no quererlo.
Llorabamos de dolor
porque para el siguiente encuentro
faltaría una eternidad.

Maldigo a la poesía,
porque hoy este llanto
es igual de doloroso,
quizás más,
pero por las razones opuestas.

4.3.23

Dia 4: Disco

La bandeja no giraba,
así que llevamos el aparato
a que alguien lo arregle.

Que los repuestos,
que las importaciones,
que la obsolencia
y ya no recuerdo lo demás.

Cuando volvimos,
la púa estaba dañada.
"Tendríamos que haberlo dejado
como estaba", me dijiste.
Yo sólo quería terminar de escuchar
mi disco favorito.

3.3.23

Dia 3: Naranja

Entiendo el juego físico
entre la atmósfera de la Tierra
y la luz del Sol.

Entiendo el rosa del alba,
el celeste del mediodía,
el atardecer naranja
y la noche oscura,
violácea.

Lo que no puedo entender,
o preferiría no hacerlo,
es cómo cada día
desde aquel día
el cielo,
la copa de los árboles,
el agua del arroyo
y los ojos de mi gato
parecen haber perdido
todo su color.

2.3.23

Dia 2: Teléfono

Cuando te pienso,
que es
mucho más seguido
de lo que me gustaria admitir,
recurro a los viejos hábitos.

Agarrar mi teléfono.
Buscar tus palabras.
Mirar tu foto.

La figura humana genérica
sobre el fondo celeste
es un puñal.

1.3.23

Dia 1: Huesos

Nunca tuve la certeza
de mi propia finitud.
Puedo adivinarla,
compararme con otres.
Romper mis huesos,
uno por uno,
como fósforos usados.

Nunca tuve la voluntad,
el coraje,
la osadía
de ponerla a prueba.

La noche llega, siempre.

19.10.22

Los ingrávidos amores

Estoy enamorado de mi casa
donde un gato azabache ronronea
al calor del hogar,
al calor de un abrazo,
y el sol entra a media mañana
por la ventana de la cocina,
apenas perfumada de café.

Estoy enamorado de la incertidumbre
que me permite perderme
en las pieles y en los cuerpos,
que me enseña y me humilla.
La diferencia y las faltas,
y la diversidad.

Estoy enamorado de un fantasma
que acecha, no solo mi sueño,
sino mis horas solitarias
en la vigilia, en el insomnio.
Que vive en la superficie de mi nuca
y penetra hasta mi frente,
me atraviesa.

Los ingrávidos amores
que completan, y me vacían.
El hogar, refugio y calma.
La sorpresa, siempre cambiante.
El espectro con nombre de ciudad.
Todos ellos
son
yo mismo.