El día después de mañana,
cuando la última pastilla
haya entrado a mi boca,
cuando el último sorbo de ginebra
se escurra torpe por mi tráquea
y ya no quede humedad en mis ojos,
ojalá
que el último pensamiento coherente
que arroje aquella sinapsis final
en esa madrugada de mi último Abril
no sea:
"Tendría que haberlo hecho
de otra manera".
cuando la última pastilla
haya entrado a mi boca,
cuando el último sorbo de ginebra
se escurra torpe por mi tráquea
y ya no quede humedad en mis ojos,
ojalá
que el último pensamiento coherente
que arroje aquella sinapsis final
en esa madrugada de mi último Abril
no sea:
"Tendría que haberlo hecho
de otra manera".